Vista General

El proceso de formación inicial (postulantado y noviciado) es el tiempo privilegiado en el que los candidatos, con el acompañamiento especial de sus directores y de la fraternidad formativa, son iniciados en la Orden de Frailes Menores para seguir a Jesucristo según el estilo de San Francisco de Asís.

La formación inicial se estructura en dos fases consecutivas, postulantado y noviciado, que son seguidas de un período de formación de post-noviciado. Durante cada etapa de este proceso, los candidatos se centran en los aspectos importantes de su desarrollo humano, cristiano y franciscano. Los candidatos son capaces de crecer y madurar hasta que finalmente asumen la vida y regla de los Frailes Menores con la profesión solemne, o compromiso de por vida.

Formación de sacerdotes y hermanos

La formación inicial se dedica al desarrollo humano, cristiano y franciscano de los candidatos en el contexto de la vida consagrada de la Iglesia. Aquí, el enfoque está en llegar a ser un fraile franciscano de la Orden de Frailes Menores, no en ser específicamente un sacerdote o un hermano. Ese proceso y decisión se hacen con el tiempo, en el diálogo y con la aprobación del director de cada uno.

En el período de post-noviciado, los hermanos son formados y educados para su ministerio específica y/o ocupaciones profesionales, ya sea como fraile-hermano o como fraile-sacerdote. Un fraile llamado al sacerdocio ministerial puede ser ordenado sólo después de profesión de votos solemnes y la finalización de su formación teológica.

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